Cinthya Miranda encuentra nuevas formas para narrar los afectos en ‘Proyecciones Románticas’, su nuevo álbum
Las canciones de Proyecciones Románticas se mueven entre la fragilidad acústica y las posibilidades expresivas de la electrónica. En su segundo álbum de estudio, la cantautora peruana Cinthya Miranda trabaja con guitarras acústicas, percusiones orgánicas, elementos del vals criollo y texturas digitales para construir un repertorio que cambia de intensidad según las emociones que atraviesan sus composiciones. El resultado amplía los márgenes de su pop y propone una escucha atenta a los detalles de cada arreglo.
La intimidad ocupa un lugar central en la escritura de Miranda. El enamoramiento aparece ligado a la ansiedad y a las expectativas que depositamos en otras personas; la ruptura abre espacio para procesar la pérdida, mientras que la amistad introduce una dimensión afectiva menos explorada dentro de los relatos románticos convencionales. El título del álbum apunta precisamente a esas imágenes que construimos alrededor de nuestros vínculos y a la distancia que puede existir entre lo que imaginamos y aquello que finalmente sucede.
Una de las referencias que acompañó el proceso creativo fue Vespertine de Björk, particularmente por su aproximación a la experimentación electrónica desde una escala íntima. Esa influencia permite entender parte de las inquietudes sonoras del proyecto, aunque Miranda también encuentra espacio para incorporar elementos de la tradición musical peruana. La combinación de recursos acústicos y electrónicos establece una relación entre la cercanía de la canción de autora y una producción abierta a diferentes matices.
Los tres adelantos del álbum muestran cómo esas decisiones responden a historias particulares. “Mariano Blatt”, primera composición del proyecto, toma su inspiración del poema “Pensando en vos” del escritor argentino y traduce el entusiasmo de un enamoramiento ansioso. “Hambre”, nacida después de una ruptura, encontró su forma definitiva tras descartar junto a su productor Geri the boy distintas versiones más rítmicas y recuperar su estructura original de voz y guitarra. Por su parte, “Florcita Fucsia”, compuesta junto a Rodrigo Ñiquen, introduce guitarras acústicas y percusiones orgánicas para hablar de amistad y gratitud.
La búsqueda de Miranda tiene antecedentes en Filigranas (2021), el EP Zelda y Monoespacio (2023), su primer álbum, donde ya exploraba cruces entre pop, electrónica y trap desde una escritura personal. Con Proyecciones Románticas, publicado por el sello independiente A Tutiplén Récords, esa exploración incorpora nuevos elementos y amplía su relación con la música peruana. Su evolución mantiene una constante: la curiosidad por encontrar nuevas formas de traducir experiencias personales al lenguaje de las canciones.